El Niño Terrible de la Literatura Mexicana

El Niño Terrible de la Literatura Mexicana
Parménides

BIENVENIDOS AL BLOG DE PARMENIDES GARCIA SALDAÑA






Es un enorme gusto y orgullo que al entrar a este blog lo hagas tratando de encontrar o confirmar algo que alguna vez supiste o escuchaste acerca de Parménides, ya sean anécdotas y versiones de su vida de lo que hizo o dejó de hacer, se encuentran las versiones orales y creo que mi obligación después de todo este tiempo que ha pasado desde su muerte es rescatarlo, queden por escrito los testimonios que aún se encuntran y buscar otros tantos más, pido una disculpa a los interesados por no haberme aplicado lo suficiente pero eso sí puedo decir que diario mi hermano está en mi mente y a veces duele.





Contraportada segunda edición

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Parme

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El Rey Criollo

domingo, 23 de mayo de 2010

MILENIO PARMENIDES


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Novela de las cuatro décadas
Parménides García Saldaña se adelantó a todo. Y en literatura más. Cuando sus coetáneos aún le rendían culto a los contemporáneos, su vida y su escritura estaban en otra parte más beatnik, más acá del mal que del bien. Este es un sentido homenaje sobre el cual, sin duda, el maestro se habría vomitado.
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· 2008-12-14•El Ángel Exterminador
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Ilustración: Waldo
Como los discos de los Beatles, de los Rolling Stones, Pasto verde cumple 40 años. Esta novela de Parménides García Saldaña, “El chaparrito de la Narvarte”, es sin duda uno de los relatos más portentosos, abrasivos y vigorizantes que ha confeccionado la literatura mexicana.
A tan sólo diez años de la publicación de La región más transparente de Carlos Fuentes, en 1968, “El Par” dio portazo a la concepción toda de la literatura nacional y su gemelo tirano, niña muy bien portada, conocido como “Boom” latinoamericano. Sólo bastó una década para que Parménides le cantara las golondrinas al modelo literario pseudocosmopolita posrevolucionario.
Frente a la novela totalizadora, canónica, voluminosa, Parménides contrapuso la novela adrenalínica. El spring narrativo. Auténtico desolado de su época, “El Par” es un clásico a la manera de Frank Zappa: alguien que agota el discurso en sí mismo. Uno de los experimentos más relevantes que plantea Pasto verde es la imposibilidad de continuidad. La obra de Parménides no permite que sobre ella se sugiera siquiera la noción de tradición.
Las grandes novelas son obras extensas, dilatadísimas. No es en la brevedad donde el género realiza sus descubrimientos. Por su parte, la novela breve resulta siempre sucedánea, inane. Sin embargo, existen ejemplos de novela compacta sustentable: Pedro Páramo de Juan Rulfo y El Principito de Antonio de Saint Exupéry. Pasto… pertenece a esta denominación.
Parménides es un fenómeno que proviene de una tradición literaria, en particular la Generación beat, pero que también establece un puente con otras promociones de narradores y poetas en castellano. Comparte los delirios lingüísticos de los argentinos Leónidas y Osvaldo Lamborghini, con quien lo liga una estética de la narración ya que siempre se manifestaron por la novela anémica en su extensión. Su inclinación extrema lo llevó a confeccionar una obra completa que no rebasa las 600 páginas de producción.
Ahora que se comentan los cincuenta años de La región…, la celebración de Pasto verde ha sido irrelevante. Entre otras razones, por la inercia histórica y el caudillismo literario promovido por caciques como Octavio Paz y el propio Carlos Fuentes. Además de las dos grandes pasiones de Parménides: las drogas y el rock. Para la conciencia burguesa posrevolucionaria, la asociación de estupefacientes y guitarras eléctricas representó una pústula hirviente en el discurso literario nacional.
El eterno “I can’t get no satisfaction” que la obra de “El Par” pontificaba, no sólo lo ejemplifica como un recalcitrante posmoderno, sino que lo sitúa como el primer ser posnacional. Confinado, errante, explosivo. La síntesis incómoda que refrescó el panorama al aglutinar el movimiento de La Onda en sus confesiones escriturales. Movimiento que ha sido reivindicado, junto a “El Par”, en el libro Rebeldes con causa de Eric Zolov. Parménides es la primera figura contracultural plenamente identificable en México. El primer rebelde mediático contra el cual el status quo literario pudo dirigir sus enconos y vituperios. La función de la contracultura garcíasaldañezca no es otra que evidenciar la crisis. La crisis del Estado patriarcal mexicano. Por tal motivo, el enemigo natural de “El Par” es Carlos Fuentes.
La novela de la Ciudad de México no es La región más transparente sino contra la producción, seducción, propone Jean Baudrillard. Pasto verde es una novela seductora, catártica, refrescante. Un viaje lúcido y a la vez alucinado. Alucinógeno como una introspección psicodélica pero también desafiante y experimental lingüísticamente a la manera de Ulises deJames Joyce.
Planteada y planeada desde el delirio, la novela de García Saldaña es la representación del mickjaggerismo vocal trasladado al contexto de la jaquecosa clase media defeña. Parménides es el primer autor border en su doble acepción: la que alude lo limítrofe y la que apela a la locura. El shine on you crazy diamond. Nuestro Charlie Parker local.
Pasto verde es un texto iniciático. Inspirador. Tránsfuga. El acelerador a fondo de un motor marginal perfectamente engrasado que gozó del desinterés de sus contemporáneos. Con excepción de algunos autores entre los que destaca José Agustín (rebautizado en la aventura como Pepcoke Gin). La inclusión de Agustín en la obra es la enseñanza heredada de la Generación beat. La mitificación kerouaquiana, iniciada por Jack Kerouac, autor de On the road. Al igual que los beats, “El Par” compartía la idea de que la literatura debe ser directa y autoconfesional. Por lo que decidió que Pasto verde debía tratar sobre su realidad inmediata, hacer a un lado la ficción absoluta e interactuar aspectos de su vida cotidiana, como la inserción de sus amigos, con las aspiraciones estilísticas que su novela supone.
Probablemente haya sido Kerouac el escritor que más influyó a Parménides. Aunque el movimiento de La onda, como etiqueta grupal, fue acuñado por un actor externo, la frase es atribuida a Margo Glantz, no resultó tan descabellada en sus intenciones. La mente acelerina y tempranera de García descubrió de inmediato la feliz asociación entre la onda y on the road. Siempre que a Parménides se le preguntaba dónde andaba su obra, respondía: “En la onda (on the road)”.
Han pasado cuatro décadas de la primera edición de Pasto verde, desafortunadamente no ha sido lanzada una remasterización de la misma. Urge una reedición de la novela. Pese a la marginación que ha sufrido es, sin objeción, junto a Farabeuf, uno de nuestros clásicos más taimados. En la más absoluta emulación beatnik, Parménides se fue al otro mundo como Neal Cassady, destrozado, olvidado, ignorado. Sin embargo, desde su tumba aún alza la voz, grita una sola frase infinautada: “Carlos Fuentes is dead, is dead, is dead, yeah!”.

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